Cuando hablamos de verdad,
pasan cosas reales.
Una conversación auténtica no solo inspira ideas: también puede inspirar deseos que merecen hacerse realidad.
Por eso este año colaboramos con la Fundación Pequeño Deseo, una entidad que cumple los deseos de niños y adolescentes con enfermedades graves, llevando ilusión allí donde más se necesita.
Parte de nuestra felicitación se convierte en una donación para ayudar a cumplir deseos tan reales como las conversaciones que compartimos contigo cada día.
Si tú también quieres formar parte de esto, puedes colaborar directamente con la Fundación Pequeño Deseo y ayudar a cumplir más deseos reales.
Gracias por acompañarnos
durante todo el año.
En cada proyecto nos enfrentamos a retos distintos: ideas que buscan emocionar, otras que buscan impactar, y otras que necesitan ser valientes, diferentes o inesperadas.
Pero detrás de todas ellas hay algo que siempre nos ayuda a encontrar el camino: una conversación real.
La que hace las preguntas correctas, abre posibilidades y convierte una idea en la idea.